Conectar con uno mismo

No me siento conectado conmigo mismo

Algunas de las necesidades básicas de la infancia son el amor y la conexión emocional. Cuando las recibimos, aprendemos a sentirnos dignos y queribles. Muchos de nosotros crecemos sin que estas necesidades se satisfagan adecuadamente. Esta falta de conexión puede tener consecuencias físicas y psicológicas de gran alcance para nosotros. (Para una amplia investigación sobre estas consecuencias, véase Why Love Matters, de Sue Gerhardt). No experimentar una conexión amorosa de niño puede llevar a sentir un profundo anhelo en la edad adulta. Por desgracia, intentar obtener esta conexión de los demás, en lugar de aprender a conectar con nosotros mismos y con los demás, puede conducir a muchos problemas personales y de relación. Anuncio

En mi trabajo con los clientes, me centro en ayudarles, en primer lugar, a conectar con ellos mismos: con sus sentimientos y con su yo superior/fuente personal de guía espiritual. He aquí por qué:1. Un agujero negro interior frente a la plenitud interiorCuando estamos desconectados de nosotros mismos -de lo que realmente somos y de nuestros sentimientos- y cuando no nos llenamos de amor a través de nuestra conexión espiritual, creamos un agujero negro interior. El agujero negro que hemos creado a través de nuestro auto-abandono se convierte en un vacío, tratando de extraer el amor de los demás. Cuando queremos responsabilizarnos de nuestro propio bienestar y nos abrimos a aprender a amarnos a nosotros mismos, abrimos la puerta a conectar con una fuente infinita de amor. Aprender a llevar este amor a nuestro interior y compartirlo con los demás crea una profunda plenitud interior. Anuncio

Conectar con uno mismo citas

Durante gran parte de mi vida, luché con una mala relación conmigo misma. Tenía un diálogo interno negativo que era crítico, sentencioso y mezquino. Mis tendencias perfeccionistas me hacían sentir que nunca era lo suficientemente buena. A menudo estaba completamente desconectada de mí misma y, en cambio, estaba atrapada en interminables patrones de esfuerzo y búsqueda externos. Castigaba y controlaba mi cuerpo. Me negaba el amor a mí misma porque no creía merecerlo.

A lo largo de los años, he aprendido a liberar mi parloteo interno crítico y a sintonizar con mi sabiduría amorosa más profunda. He practicado la aceptación, el perdón y el amor propio incondicional. He llegado a amar y adorar lo que soy, el cuerpo que me han dado, mis defectos, mis debilidades y todo lo que me hace única.

A medida que he ido profundizando en mi conciencia, alejándome del ruido del mundo exterior y del caos de mi mente, he encontrado un espacio seguro, cálido y amoroso en mi interior, donde me siento apoyada, guiada y en paz.

¿Ignoras lo que necesitas, descartas esa sensación molesta en tu vientre o dejas de lado tus sueños? En lugar de eso, empieza a prestar atención a lo que quieres y necesitas en cada momento. Compruébelo con regularidad y pregúntese: “¿Cómo me siento?”, “¿Qué necesito ahora mismo?” o “¿Qué es lo que realmente quiero?”. Averigua qué es y luego ámate lo suficiente como para dártelo.

Conectar: con uno mismo y con los demáslibro de sherod miller

Conectar con los demás es una habilidad fundamental del coaching sin la cual una conversación de coaching no fluye. La conexión es algo que todos los seres humanos anhelan. Prepara el camino para que florezcan la seguridad y la confianza, y nos une a nivel emocional, intuitivo y espiritual.

No es posible conectar con otra persona si primero no estás conectado contigo mismo. Esto implica aprender a prestar atención a tu cuerpo físico, pensamientos, emociones, energía e intuición. Cuando puedas hacer esto, estarás preparado para reunir y procesar información en múltiples niveles.

Una vez que te des cuenta de lo que ocurre en tu interior, podrás prestar atención a lo que le ocurre a tu cliente. Esto guiará las preguntas que hagas y el ritmo al que las hagas, permitiéndote en última instancia aprovechar tu intuición.

Dos de las formas más sencillas de conectar con uno mismo son la atención plena y la meditación. Jon Kabat-Zinn, profesor emérito de medicina y director fundador de la Clínica de Reducción del Estrés y del Centro de Atención Plena en Medicina, Salud y Sociedad de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts, dice a sus alumnos que sólo tienen momentos para vivir, lo que significa que hay que estar presente en cada momento. Con la práctica, estos momentos pronto aumentan su duración, permitiéndote vivir con más atención.

Conexión emocional con uno mismo

En este blog hablamos mucho de la conexión con uno mismo. En muchos sentidos, es la piedra angular de la conexión en general, así que probablemente sería bueno hablar un poco de lo que queremos decir con ese término. Nuestro laboratorio está estudiando cómo la gente la define, la cultiva, la pierde y la mantiene, y tendremos mucho que decir sobre todos esos temas en los próximos meses y años. Pero por ahora, empecemos con un análisis básico de lo que es la autoconexión.

En términos sencillos, la autoconexión es un estado del ser… uno en el que sintonizas regularmente con tus propias necesidades emocionales, espirituales y físicas, y las honras en tus acciones diarias. Escuchas tu intuición. Habitas plenamente en tu cuerpo físico. Eres capaz de identificar rápidamente qué es lo que te hace daño, qué tipo de movimiento necesita tu cuerpo, cuándo necesitas un poco de tiempo a solas y cómo lo que estás haciendo en este momento encaja en tu propósito vital más amplio. Es un estado elevado del ser.

Cuando vives una vida autoconectada, valoras tu tiempo y lo utilizas sabiamente… promoviendo las causas y prioridades que más te importan. Dedicas tiempo a las actividades significativas y evitas las insignificantes. Tienes claro lo que te importa, con una fuerte brújula interna que te avisa cuando te desvías del camino. Te sientes realizado tanto en el momento como en el panorama general, porque sabes que estás atendiendo tus necesidades más profundas.