Mente de principiante

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El término «mente de principiante» procede de la filosofía zen y llegó a Occidente a través de los escritos y discursos del maestro zen japonés Shunryu Suzuki. Se refiere a una actitud de apertura, de acercarse a la vida como si uno fuera un principiante que aún no sabe nada. Empezar algo por primera vez significa enfrentarse al no saber y a la inseguridad que supone permitirse preguntas y errores. Significa desprenderse de la propia importancia presumida y de los conceptos prefabricados para percibir las cosas de forma imparcial. Esto nos permite ver información y potenciales antes invisibles, abriendo nuevas posibilidades de acción. La mente del principiante es un pilar importante de la escuela de meditación Zen. Pero los efectos de esta idea básica son mucho más profundos que un simple ejercicio de atención plena. ¿Cuál es la relevancia de la mente del principiante en la vida laboral cotidiana?

Nuestra mente y nuestros pensamientos están formados por supuestos, experiencias y conocimientos individuales y culturales. En cuanto percibimos algo, automáticamente empezamos a clasificarlo en categorías conocidas y a juzgarlo. Puede que lo hagamos para conseguir una mayor sensación de seguridad. Pero también puede llevarnos a perder la oportunidad de aprender algo nuevo, y a veces incluso a perder información importante. Por un lado, es evidente que necesitamos conocimientos y experiencia para evaluar rápidamente problemas concretos y encontrar soluciones eficaces. ¿Cómo sería posible un trabajo productivo si no pudiéramos depender de los conocimientos adquiridos en el pasado? Por otro lado, son precisamente estos conocimientos los que pueden impedirnos pensar en las cosas de forma nueva y diferente.

Psicología de la mente del principiante

La gente dice que la práctica del Zen es difícil, pero hay un malentendido en cuanto a la razón. No es difícil porque sea difícil sentarse en la posición de piernas cruzadas o alcanzar la iluminación. Es difícil porque es difícil mantener nuestra mente pura y nuestra práctica pura en su sentido fundamental.

En Japón tenemos la frase shoshin, que significa «mente de principiante». El objetivo de la práctica es siempre mantener nuestra mente de principiante. Supongamos que recitas el Sutra Prajna Paramita sólo una vez. Puede ser una recitación muy buena. Pero, ¿qué te ocurriría si lo recitaras dos, tres, cuatro o más veces? Podrías perder fácilmente tu actitud original hacia él.

Lo mismo ocurrirá en tus otras prácticas Zen. Durante un tiempo mantendrás tu mente de principiante, pero si sigues practicando uno, dos, tres años o más, aunque puedas mejorar algo, es probable que pierdas el significado ilimitado de la mente original.

Para los estudiantes de Zen, lo más importante es no ser dualistas. Nuestra «mente original» incluye todo en sí misma. Siempre es rica y suficiente en sí misma. No debe perder su estado mental autosuficiente. Esto no significa una mente cerrada, sino realmente una mente vacía y una mente preparada. Si tu mente está vacía, siempre está lista para cualquier cosa; está abierta a todo. En la mente del principiante hay muchas posibilidades; en la mente del experto hay pocas.

Cómo tener una mente de principiante

Aquí es donde entra en juego la mente del principiante. Con este concepto, puedes recuperar la sensación de emoción, curiosidad y asombro que experimentas cuando pruebas o aprendes algo nuevo, aunque ya no sea nuevo para ti.

Tener una mente de principiante significa que te acercas al mundo con los ojos de un principiante. El término se traduce de la palabra original, Shoshin, que proviene del budismo zen.  Significa que miras cada situación en la que te encuentras como si fuera la primera vez que la ves.

Piénsalo así: un principiante no tiene expectativas, nociones preconcebidas o experiencias pasadas que limiten su visión de una situación. Los principiantes también sienten curiosidad por lo nuevo y están abiertos y deseosos de aprender.

Con esta mentalidad, la gente hace suposiciones y no tiende a hacer preguntas sobre una situación determinada antes de tomar una decisión. Creen que hay una solución correcta y que todo lo que se desvíe de ella es «malo».

Una mente de principiante también te ayuda a desarrollar una gratitud más profunda y a liberarte de las expectativas sobre experiencias pasadas. Si ya no esperas nada en concreto, cada resultado es algo por lo que estar agradecido.

Mente de principiante shoshin

«En la mente del principiante hay muchas posibilidades, pero en la del experto hay pocas». Así comienza este libro Zen americano, el más querido de todos. Pocas veces un puñado de palabras tan pequeño ha proporcionado una enseñanza tan rica como esta famosa frase inicial. De un solo golpe, la sencilla frase atraviesa la tendencia generalizada de los estudiantes a acercarse tanto al Zen como a complacer

«En la mente del principiante hay muchas posibilidades, pero en la del experto hay pocas». Así comienza este libro Zen americano, el más querido de todos. Pocas veces un puñado de palabras tan pequeño ha proporcionado una enseñanza tan rica como esta famosa frase inicial. De un solo golpe, la sencilla frase atraviesa la tendencia generalizada de los estudiantes a acercarse tanto al Zen como a perderse por completo de qué se trata. Una enseñanza instantánea en la primera página. En los cuarenta años transcurridos desde su publicación original, Mente zen, mente de principiante se ha convertido en uno de los grandes clásicos zen modernos, muy querido, muy releído y muy recomendado como el mejor primer libro para leer sobre el zen. Suzuki Roshi presenta los fundamentos -desde los detalles de la postura y la respiración en zazen hasta la percepción de la no-dualidad- de una manera que no sólo es notablemente clara, sino que también resuena con la alegría de la comprensión desde la primera hasta la última página. Es un libro al que volver una y otra vez como inspiración para la práctica, y ahora está disponible para una nueva generación de buscadores en esta edición del cuadragésimo aniversario, con un nuevo epílogo del biógrafo de Shunryu Suzuki, David Chadwick.