Posturas para meditar

Posturas de meditación con las manos

Podemos meditar sentados, de pie, caminando o tumbados. Estas instrucciones se centran en la posición sentada, la más habitual para la práctica formal, ya que es la que permite estar alerta y relajado. Para quienes no puedan sentarse, pueden utilizar la opción alternativa de acostarse.

El objetivo de la postura sentada es equilibrar el estar erguido y alerta con el estar relajado. Al explorar una postura sentada, queremos elegir un método que nos resulte relativamente fácil. Elegir un método que parezca bueno, pero que suponga un esfuerzo importante, desvirtúa el propósito de la meditación. Lo más importante es lo que haces con tu mente, no lo que haces con tus pies o piernas.

Se recomienda sentarse en el suelo porque es muy estable, como la postura piramidal del Buda sentado. Podemos utilizar un zafu (un pequeño cojín) para elevar un poco las nalgas, de modo que las rodillas puedan tocar el suelo. Con las nalgas sobre el cojín y las dos rodillas tocando el suelo, se forma una base de trípode estable. Si está en un suelo duro, se recomienda colocar el cojín sobre un zabuton (una esterilla cuadrada acolchada) o mantas.    (Vea las posiciones de las manos más abajo).

Las posturas de meditación para principiantes

pueden ayudarte a concentrarte y a sentirte más conectado con el momento presente. Al hacerlo, también puede beneficiar a su salud al reducir el estrés, lograr una mayor conciencia de sí mismo y mejorar su tolerancia al dolor.  Hay muchos tipos diferentes de meditación. En este artículo, explicamos cinco de los tipos más comunes y los beneficios que ofrecen.

Meditación de atención plenaEn pocas palabras, la meditación de atención plena es el acto básico de ser consciente -o estar atento- a lo que estás haciendo en el momento presente. Por ejemplo, puedes practicar la atención plena mientras paseas a tu perro, te cepillas los dientes o lavas los platos.  Eso significaría que estás 100% involucrado en la actividad que estás haciendo y no piensas en ninguna distracción, ni te estresas por el pasado, ni te preocupas por el futuro.  Sin embargo, muchas personas pueden tener problemas con esto. Por eso los principiantes suelen empezar con una meditación más formal.

meditación.  Esta práctica consiste en reservar un tiempo para sentarse y concentrarse en la respiración, y puede ser de tan sólo cinco minutos al día. Sólo tienes que encontrar una silla, un sofá o un lugar en el suelo donde puedas sentarte cómodamente, cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración.

Meditación taoísta

Práctica: Siéntate con las piernas rectas. Dobla ambas piernas y coloca el pie derecho debajo del muslo izquierdo y el pie izquierdo debajo, o delante, de la pantorrilla derecha en el suelo. Si te resulta más cómodo, cruza las piernas en sentido contrario. Si es difícil mantener el cuerpo erguido, siéntese en un cojín a una altura adecuada para que la postura sea cómoda.

Si no es posible sentarse cómodamente y sin dolor en Sukhasana, practica los ejercicios de respiración y meditación sentado en una silla. Lo más importante para todos es que la parte superior del cuerpo esté recta, el cuerpo esté relajado y pueda permanecer inmóvil durante todo el ejercicio.

La Siddhasana tranquiliza la mente, tiene un efecto equilibrador sobre los Nadis (nervios) y activa la energía espiritual de los Chakras. Por lo tanto, esta postura sentada es muy adecuada para la práctica de Pranayama y Meditación.

Práctica: Siéntate con las piernas estiradas. Dobla la pierna derecha y coloca el pie muy cerca del cuerpo en el suelo. Ahora dobla la pierna izquierda y coloca el pie izquierdo encima de la pantorrilla derecha. La planta del pie toca el muslo derecho. Suba los dedos del pie derecho entre el muslo y la pantorrilla de la pierna izquierda y los dedos del pie izquierdo entre el muslo y la pantorrilla de la pierna derecha. Si le resulta difícil mantener el cuerpo erguido o las rodillas no se apoyan en el suelo, siéntese en un cojín, a la altura adecuada.

Postura de meditación budista

Hay un millón de formas de meditación en el mundo, pero si se recorriera el mundo fotografiando a personas meditando, muchas de ellas se parecerían bastante. ¿Por qué? Porque hay algunos elementos básicos de la postura de meditación que se emplean en todo el mundo para calmar la mente y alinear el cuerpo.

Yo procedo del budismo tibetano, así que el marco que suelo emplear son los siete puntos de Vairocana. El Buda Vairocana se suele representar sentado en esta postura en el centro de un mandala de los cinco Budas principales. Es el señor de la familia de los budas, todo blanco, que representa la sabiduría del espacio que todo lo abarca, así como su opuesto exacto, la propia ignorancia que es la fuerza motriz de nuestro ciclo de sufrimiento. Representa, en parte, la idea de que nuestra ignorancia puede transformarse en una gran amplitud, que puede albergarlo todo. No es un mal modelo, ¿verdad?

Para los que estamos acostumbrados a sentarnos en una silla, puede que nos intimide un poco la idea de sentarnos en el suelo con las piernas cruzadas. Este es un buen momento para intentarlo. Si te resulta difícil, puedes adoptar una de las posturas de piernas cruzadas más sencillas que menciono a continuación.