Pranayama

15 tipos de pranayama

El pranayama es la práctica yóguica de centrarse en la respiración. En sánscrito, prana significa “fuerza vital” y yama significa obtener el control. En el yoga, la respiración está asociada al prana, por lo que el pranayama es un medio para elevar el prana shakti, o las energías vitales. El pranayama se describe en textos hindúes como el Bhagavad Gita y los Yoga Sutras de Patanjali. Más tarde, en los textos de Hatha yoga, significaba la suspensión completa de la respiración.

El pranayama es el cuarto “miembro” de los ocho miembros del Ashtanga Yoga que se menciona en el verso 2.29 de los Yoga Sutras de Patanjali[8][9] Patanjali, un rishi hindú, habla de su enfoque específico del pranayama en los versos 2.49 a 2.51, y dedica los versos 2.52 y 2. Patanjali no aclara del todo la naturaleza del prana, y la teoría y la práctica del pranayama parecen haber experimentado un desarrollo significativo después de él[11].

Los profesores de yoga, entre ellos B. K. S. Iyengar, han aconsejado que el pranayama forme parte de una práctica global que incluya los demás miembros de las enseñanzas de Raja Yoga de Patanjali, especialmente Yama, Niyama y Asana[12].

La ciencia detrás del pranayama

No nos atrevemos a preguntar cuántas aplicaciones de meditación, clases virtuales de HIIT, rastreadores de sueño, dietas de moda, grupos de apoyo en línea (¿debemos seguir?) has probado recientemente. Todos estamos desesperados por cuidarnos un poco más este año. Si eres como nosotros, tu lista es larga y, admitámoslo, creciente. Y al igual que nosotros, tal vez te encuentres en un punto intermedio entre el agotamiento total de todas estas opciones y el desplazamiento de tu teléfono en busca de la próxima gran cosa.

De las palabras sánscritas prana (“fuerza de la vida” o “energía vital”) y yama (“control”), la práctica se remonta a la antigua India, como en el 700 a.C., antigua. Incluye una serie de patrones y técnicas de respiración que, según se ha demostrado científicamente, mejoran tanto nuestra salud física (respiratoria, cardiovascular y metabólica) como nuestra salud emocional (estrés, ansiedad y concentración).

He aquí un rápido repaso a la biología. Nuestra respiración afecta directamente a nuestro sistema nervioso a través del nervio vago, que gobierna nuestras respuestas de lucha o huida y de descanso y relajación, así como nuestros sistemas cardiovascular, respiratorio y digestivo. En otras palabras, la forma en que respiramos lo controla todo. Y sin necesidad de coste, efectos secundarios, equipamiento o un compromiso de tiempo importante, no hay ningún argumento real para no probar el pranayama.

Pranayama para el estrés

Algunos gurús del yoga sitúan el pranayama por encima de las asanas como la parte más importante de la práctica, e incluso se refieren a él como el “corazón del yoga”. Si es la primera vez que lo practica, quizá se pregunte qué es exactamente y cómo empezar. Lee a continuación para obtener más detalles.

El pranayama es una parte integral de la tradición yóguica, pero no siempre es fácil de asir, escribe Tony Briggs. Briggs dice que al principio se resistió a la práctica, llegando a saltarse las clases centradas en el pranayama. Más tarde se dio cuenta de sus beneficios.

“El pranayama está destinado a fomentar un alto nivel de salud corporal y claridad mental, ambos pasos cruciales en el camino hacia el autoconocimiento y una vida sana y auténtica”, escribe Briggs. Para iniciar una práctica al estilo Iyengar, recomienda utilizar una manta doblada en forma de almohada y tumbarse en Savasana (postura del cadáver).

El Ujjayi Pranayama o “respiración victoriosa” es una de las técnicas de pranayama más comunes. Pero para obtener todos los beneficios, hay que hacerlo correctamente. El Ujjayi debe ser a la vez energizante y relajante, y se crea construyendo suavemente la apertura de la garganta para crear cierta resistencia al paso del aire. Una respiración Ujjayi eficaz produce un sonido relajante.

Anulom-vi… pranayama

Actualizado el 16 de noviembre de 2018.Respirar es algo que hacemos a diario. El cuerpo, en estado de vida, respira involuntariamente tanto si estamos despiertos como si dormimos o hacemos ejercicio activamente. Respirar es vivir. Es una función vital de la vida. En el yoga, nos referimos a esto como pranayama. Prana es una palabra sánscrita que significa fuerza vital y ayama significa extender o estirar. Así, la palabra “pranayama” se traduce en el control de la fuerza vital. También se conoce como la extensión de la respiración. Todas las células de nuestro cuerpo necesitan oxígeno para funcionar correctamente. Por eso no es de extrañar que las investigaciones demuestren que la práctica regular de la respiración controlada puede reducir los efectos del estrés en el cuerpo y aumentar la salud física y mental en general. Hay una variedad de técnicas de respiración que se sabe que reducen el estrés, ayudan a la digestión, mejoran el sueño y te refrescan. A continuación, le ofrecemos instrucciones sobre cuatro ejercicios de pranayama que merece la pena practicar y los momentos más beneficiosos para hacerlo.