Viaje a avila

Excursión de un día de madrid a ávila

Conocida como la Ciudad de la Piedra y los Santos, Ávila es una de las ciudades históricas de visita obligada que rodean a Madrid en la región de Castilla y León. Es un destino popular para una excursión de un día, que a veces se combina con viajes a Segovia y El Escorial. Esta histórica ciudad se asentó originalmente antes de la llegada de los romanos y desde entonces ha servido de telón de fondo para la historia a través de las épocas de los visigodos, los moros y las tropas rebeldes de la Guerra Civil española.

Ávila es famosa sobre todo por sus murallas, que son las más completas y mejor conservadas de la época medieval en España. El baluarte abarca 77 hectáreas del interior de la ciudad y está formado por 2.500 torretas y ocho puertas. Dentro de las murallas, hay muchos otros edificios históricos y lugares de interés que merecen ser vistos, así como restaurantes que sirven platos y dulces castellanos emblemáticos. Aunque la mayoría de los visitantes sólo vienen a pasar el día, un viaje de una noche le dará más tiempo para explorar las murallas y encontrar los mejores miradores.

Las murallas medievales de Ávila son el principal atractivo de la ciudad, y hay muchas maneras de vivirlas de cerca o de encontrar el punto de vista perfecto para una fotografía. La ciudad también cuenta con importantes hitos religiosos como la casa natal de Santa Teresa y un puñado de intrigantes museos.

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Chat nowicon9 horas (Aprox.)Ticketicon móvilOfrecido en: Inglés y 1 másResumenExplore dos de las ciudades más antiguas de España en una excursión de un día desde Madrid sin la molestia de alquilar un coche o averiguar los servicios de tren y autobús. Esta visita guiada le lleva a Ávila y Segovia, dos ciudades tan ricas en historia y arquitectura que son conocidas como ciudades Patrimonio de la Humanidad de España.

Trevor_H , Nov 2021Los recorridos a pie fueron geniales y los viajes en autobús muy cómodos. El único punto negativo fue la conectividad de los equipos de cabeza. ¡Lo pasamos muy bien! MoreLess

La playa de ávila

Ávila es una ciudad tranquila que invita a disfrutar de momentos de calma. Por ejemplo, la puesta de sol desde el mirador de Cuatro Postes. Este lugar se encuentra fuera de las murallas, y si está allí en el crepúsculo, verá las murallas iluminadas contra la oscuridad.La hora de la comida también es un momento para disfrutar en Ávila. La ciudad es famosa por los platos de carne, especialmente los chuletones; y las judías de El Barco de Ávila son muy populares, así como las yemas de Santa Teresa. Puede probarlo todo con los menús de comida DegustÁvila de precio fijo que encontrará en muchos restaurantes del centro de la ciudad.Si quiere ver eventos especiales, hay Jornadas Medievales cada primer fin de semana de septiembre; rituales de Semana Santa en movimiento (normalmente en marzo o abril) y espectáculos teatrales en las murallas de la ciudad en las noches de verano.

Ávila, españa

Ávila surge de las llanuras sembradas de cantos rodados como un espejismo medieval, con sus murallas de granito de los siglos XI y XII que brillan doradas al sol. Están tan bien conservadas que uno casi espera ver al mismísimo Cid cabalgando desde una de las puertas. En el interior del casco antiguo amurallado, se recorren las calles empedradas sin coches y se pasa por delante de silenciosos conventos en funcionamiento y plazas con columnas. Si se detiene en una pastelería, podrá probar algunas de las famosas yemas de la ciudad.

Es posible recorrer varios tramos de las murallas, aunque también se puede contemplar la multitud de torres, merlones, arcos, almenas y puertas a pie de calle. Lo que no siempre resulta evidente es el grosor de las murallas, que con sus 3 m de ancho fueron una formidable herramienta defensiva del Reino de Castilla contra los invasores moros. Su construcción se inició bajo el mandato de Raimundo de Borgoña en 1090.

Una inspección minuciosa del perímetro de las murallas revela por qué es imposible recorrerlas en su totalidad. En algunos puntos, los edificios románicos se incorporan a las fortificaciones, como el ábside de la catedral de Ávila. Es mitad casa de Dios, mitad fortaleza, con torres almenadas y pasos de ronda que forman parte de la estructura de la catedral.